Cura sui
Escuela filosófica de la actitud
Filosofía para la vida
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by Lila

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El cuidado como actitud.

La filosofía como transformación.

Cura sui es una forma de pensar, vivir, sentir y reivindicar lo filosófico.

Centrada en la actitud de cura o cuidado, quiere ser un camino, individual y colectivo, que permita la deconstrucción de nuestras identidades, recuperar nuestro vacío y nuestro ser vulnerable e interdependiente. Por ello, además, engloba el conjunto de prácticas o ascéticas para hacerlo posible.

 

 
 

Actitud

Ascética

La filosofía antigua consiste no solo en la enseñanza del pensamiento sino en el arte de vivir que se compromete con la existencia.(…) Consiste en un aumento de nuestro ser, que nos hace mejores. (P. Hadot)

 

La actitud hace referencia tanto a nuestra manera de conducirnos como a nuestra pasión.

 

En un primer momento expresa el conjunto de nuestra cosmovisión (nuestros valores, pre-juicios, miedos...)

para acabar convirtíendose, a través de la Cura sui, en una mirada que pivota sobre la conciencia de nuestra vulnerabilidad, la responsabilidad sobre el vacío y la relación de cura.

Resumimos la tradición de la Cura sui como aquel conjunto de prácticas, discursos y ejercicios que realiza una persona sobre sí mismo para alcanzar un determinado objetivo.

 

La ascética de la Cura sui es un espacio de experiencia y experimentación mediante el cual, a través del diálogo y del cuerpo, se realiza el ejercicio de reflexión, iniciando y construyendo, con él, el movimiento de búsqueda y transformación, de methanoia, de conversión.

 
 

Cuidado

La noción de Cura sui (cuidado) hace referencia a la tradición desarrollada en el periodo greco-romano, donde el ser humano adviene el centro de la reflexión filosófica. 

 

En nuestro presente, caracterizado por la precariedad, la ausencia de plataformas de sentido, la soledad y tantas y tantas prisas, recobrar el cuidado como actitud permite volver a nuestra vulnerabilidad y poder construir una convivencia más plena y conjunta.

 

El cuidado es el retorno a nuestro origen.

Conversión

Significa un testimonio de libertad del ser humano capaz de transformarse por entero gracias a la reinterpretación del pasado y del futuro (P. Hadot)

 

Este auto-desplazamiento, escogerse como centro, permite la emergencia y nacimiento de una actitud cuya manifestación, desarrollo y aplicación práctica, incide en el estatus sobre el que uno mismo se erige, la relación con los demás y, finalmente, con el entorno.

Queremos que la filosofía vuelva a estar presente en la calle, relacionada con las preocupaciones y problemáticas que nos acompañan en nuestro día a día, no sólo como la herramienta cultural y tradicional que siempre hemos tenido a mano para solucionar los problemas de nuestra convivencia, sino también como aquella red de sentidos que nos permiten ampliar nuestra mirada y nuestra capacidad de vivir.

 

Los cursos, talleres o retiros tienen por finalidad ser espacios y tiempos de encuentro para debatir, reflexionar, auto-conocernos, recuperar un ritmo más propio y hacer posible, así, una tranformación personal y social acorde con nuestro presente.

Quiénes somos

Colaboradores

Pablo Gómez Boncoraglio

Terapeuta gestalt.

Magalí Roca

Actriz y narradora.

Terapeuta de niños.

Joan Méndez

Filósofo.

www.filomendez.blogia.com

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Adrià Juàrez Lozano

Filósofo.

Humbert Ruiz

Filósofo.

www.mimesis.com

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Además, colaboramos o hemos colaborado con:

 

Movimiento Cura sui

 

El movimiento de la Cura sui (el cuidado de si) se gesta gracias al libro La práctica de la Cura sui, donde el término de Cura sui, recogiendo el legado del heterogéneo recorrido filosófico, toma autonomía y se convierte en una nueva forma y actitud de reivindicar lo filosófico.

 

La cura, el cuidado, la cura sui, etc. ha sido reivindicado por multitud de filósofos de diferentes épocas y desde diferentes concepciones, sin embargo aquí, hoy, queremos, a través del término Cura sui, ampliar las repercusiones y profundizar en las derivadas de concebir la filosofía desde lo que implica esta terminología convertida, a la vez, en actitud vital.

 

Queremos hacer de la Cura sui nuestra filosofía, es decir, nuestro camino para el pensar, el vivir, el sentir y el habitar.

 

Cura sui es, entonces, una encrucijada donde convergen multitud de veredas y es, también, el resultado de esta confluencia.

 

Su inspiración, como la palabra indica, es antigua y, a la vez, quiere mantener un compromiso de ligazón con nuestro propio presente. Efectivamente, la filosofía entendida como cuidado, tiene su desarrollo en el mundo greco-romano, donde la vida es objeto de reflexión y ascética para alcanzar un estado del ser autónomo (concebido, éste, según la escuela) y que, en general, busca aupar un estado de ánimo libre de impedimentos, miedos, necesidades, etc. Partiendo de aquí y recogiendo un legado de prácticas olvidadas, queremos ahora actualizar dicho planteamiento, ya que el contexto ha cambiado radicalmente. A día de hoy, es necesario tener en cuenta el sistema económico convertido en ideología totalizante, la subjetividad moderna (construida a través de una racionalidad instrumental), el narcisismo contemporáneo, etc. Todo el conjunto de elementos que caracterizan nuestro presente nos impulsan a renovar el compromiso con nosotros mismos, con nuestro entorno y con la tarea filosófica. Este compromiso toma el nombre de Cura sui.

 

Cura sui es, primeramente, una actitud, la reivindicación de la actitud filosófica, de un preguntar radical que hunde su cuestionamiento en nuestro vivir cotidiano y, también, en aquello que lo hace posible. Un pensar encarnado, un pensar que busca el contacto, es decir, adentrarse en la profundidad de lo que nos envuelve y de lo que somos: nuestra génesis.

 

Es, también, un camino de transformación, individual y colectivo, puesto que se erige como desafío a lo establecido (a nuestra normalidad) y al sistema económico, político y social que nos atenaza. Es una actitud crítica para nuestro presente, para nuestra propia configuración subjetiva (el quienes somos y qué hacemos con ello) y la configuración de nuestro entorno.

 

Sin olvidar el compromiso con la crítica social, Cura sui quiere partir de lo individual para provocar una verdadera y radical transformación. Ello puede hacerse a través de cada uno de nosotros, de cuestionarnos a nosotros mismos. A diferencia del planteamiento antiguo, quiere reivindicar una subjetividad interdependiente (ni dependiente, ni independiente) y concibe al ser humano como un ser vulnerable y, a la vez, social. Sabiendo de nuestro narcisismo, la Cura sui nos permite de-construir nuestras estrategias alienadas, nuestra vida impropia, las rutinas y los hábitos que nos enderezan, etc., redescubriendo nuestra construcción social y nuestra relación con el vacío.

 

La filosofía, en general, ha perdido su nexo de unión con la plaza pública y la cotidianidad humana y desde la Cura sui queremos volver a defender que eso es imposible, que la filosofía va entrelazada con la vida. Es por ello que también engloba todas las prácticas que, desde esta actitud, acercan lo filosófico, como desafío y camino,  a nuestra propia vida. Lo son el conjunto de ascéticas, de ejercicios y de praxis que quieren provocar una transformación.

 

Finalmente, la Cura sui no puede ser otra cosa que un acercarnos, desde esta actitud, a nuestro propio vacío, a la vulnerabilidad que lo caracteriza y nos define, proponiendo un modo de habitar nuestra vida que nos permita morar en este espacio del que todos partimos, un vacío que aparece cuando el yo con el que nos identificamos desaparece, dando paso a otro modo de habitar, pensar, sentir y relacionaros.