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by Lila

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Sobre la Actitud contemplativa II

14/08/2017

DE LA SAGRADA COTIDIANIDAD – HERÁCLITO - HEIDEGGER

 

 

 

 

 

 

 

Explica Aristóteles que de Heráclito se cuentan una palabras que habría dicho a unos extraños que habían llegado con la intención de observarlo.

 

Al llegar lo vieron calentándose junto al horno. Allí permanecieron de pie (impresionados sobre todo porque) él los animo a entrar pronunciando las siguientes palabras: También aquí están presentes los dioses.

 

Y sigue interpretando, esta vez, Heidegger:

 

La esencia de los dioses (léase verdad) es precisamente este aparecer en el sentido de un mirar compenetrado hasta tal punto en lo ordinario que, atravesándolo y sobrepasándolo, es lo propio extraordinario lo que se expone en la dimensión de lo ordinario.

 

La actitud contemplativa es un cierto mirar. Un mirar compenetrado.

¿Dónde la dualidad? ¿Dónde el ego o lo que se ve (realidad)?

 

No necesitáis apartaros de lo conocido y ordinario y perseguir lo extravagante, lo excitante y lo estimulante con la esperanza ilusoria de encontrar así lo extraordinario.

 

La actitud contemplativa mora en este mirar lo inaparente de lo cotidiano.

 

Vosotros me encontráis aquí en una relación con el fuego, solamente donde es posible que el rayo luminoso del mirar compenetrado esté en unidad con el rayo del calor, permitiendo que DESPIERTE en el aparecer aquello que en el frío sería, al contrario, víctima de la rigidez del no-ser.

 

La actitud contemplativa (junto a lo simbólico del fuego, la luz, el calor, lo vital… la conciencia y, a la vez, lo terrenal, es decir, el horno que calienta el pan, símbolo de lo que alimenta) permite un despertar.

 

Recordemos que las palabras de un pensador no dicen en sentido ordinario, sino que hay que ver su trasfondo, desvelar su apariencia.

 

Fundamental es el también aquí, puesto que lo ordinario (en la intimidad del hogar, en el acto cotidiano de calentarse) se entrelaza con lo extraordinario (la verdad). Dos ámbitos que habitualmente jugamos a excluir se reúnen en una única unidad.

 

La actitud contemplativa es una escucha.

 

 

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