Descubre "Semana Serena", nuestro programa gratuito de iniciación a la actitud serena
Únete aquí
Nuestra actitud es lo único que tenemos disponible.
Teniéndola a mano, generalmente, no le prestamos la atención que merece ni le damos la importancia filosófica que tiene.
A menudo, huimos de nosotras y de nuestro entorno. Nuestra vida es un reflejo de ello: una búsqueda constante y hacia fuera de nosotras para suplir un vacío y una insatisfacción latentes.
Esta huida está relacionada con la ausencia de un pensar radical, de un pensar filosófico. En realidad, es una huida originada por un olvido.
Vivimos alejadas de nosotras mismos aunque, paradójicamente, debemos vivir con nosotras.
Recuperar determinada actitud hacia nosotras y hacia nuestro mundo es recobrar también una vida filosófica. Todos/as estamos llamados a encaminarnos hacia ella.
La actitud es lo único que tenemos para habitarnos, para encontrar un remanso y una centralidad desde la que poder vivir desde un estar más profundo y cercano. Aquí encontraremos un hogar y una calidez que nos acompaña, da sentido y cuida.
Recuperar, reivindicar y, principalmente, encarnar el cuidado de una misma es volver a poner la mirada en nosotras para ocuparnos de lo verdaderamente importante: poder llevar una vida emancipada, vinculada, consciente, responsable y madura, individual y socialmente.
Cuidar el mundo es aprender a vivir desde una actitud reverente, reconociendo nuestro entorno como nuestro hogar. Un hogar compartido, vulnerable, bello, orgánico, solidario.
Poner conciencia a cómo nos hemos construido como personas, a cómo hemos llegado a ser quienes somos, a cómo vemos el mundo, cómo nos relacionamos con los demás, cómo nos relacionamos con nosotros mismos, qué idea tenemos de nosotros mismos, qué sentido existencial le damos a la vida, qué queremos de la vida, ...
Emanciparnos de aquellas creencias que nos condicionan y desarrollar el criterio para escoger de una forma más libre cómo queremos vivir nos acerca a una vida más plena y madura, a poder vivir "con voz propia".
La actitud filosófica es una actitud más sabia, más sosegada, más serena, que nos permite vivir de una forma más profunda y plena.
Principalmente, nuestra actitud y método. Somos pioneros en proponer la filosofía como una forma de autoindagación y estilo de vida.
La filosofía tiene un recorrido amplio y antiguo en la búsqueda de un estilo de vida pleno, veraz, crítico y profundo que queremos reinvidicar y poner en práctica.
No ofrecemos sucedáneos simples a nuestras problemáticas, no obstante, creemos que la actitud y mirada a la que nos predispone la filosofía nos permite un estilo de vida más emancipado y maduro.
Conocer no es sólo pensar, sino que también está relacionado con el cuidado.
Nuestro presente se caracteriza por un estar desconectados respecto a nosotros mismos y la filosofía nos invita a poner la mirada hacia dentro y hacia el otro como un gesto que no sólo nos brinda conocimiento, sino también adentrarnos por un estilo de vida más pleno y emancipado.
El ser humano es un ser narrativo, social, corporal, etc. Se forma gracias a su recorrido vital y va generando una cosmovisión de sí mismo y del mundo que también le condiciona a vivir de una forma determinada.
Poner la mirada en cómo se forma el ser humano es fundamental para entender el proceso de construcción de nuestra identidad (la idea que tenemos de nosotros mismos) y del mundo y ver cómo ello nos determina a mantener una relación concreta con nuestro entorno y nosotros mismos.
La actitud filosófica es aquella elección de vida a la que podemos optar que implica una tarea de autoconocimiento para con nosotros.
Es fundamental poner la atención en cómo nos mantenemos alejados de una vida más consciente puesto que verlo nos facilita ejercitarnos en otro estilo de vida.
Exploraremos la relación que mantenemos con nosotras mismas: cómo nos hablamos, cómo nos tratamos y desde qué lugar nos exigimos, nos cuidamos o nos juzgamos.
Muchas veces aprendemos a sostener y atender a las demás, pero dejamos en segundo plano nuestra propia experiencia interna. La autoexigencia, la culpa, la crítica constante, la dificultad para poner límites o la sensación de no ser suficientes pueden ser señales de una relación interna tensa o poco amable.
Doctor en filosofía. Experto en pensamiento contemporáneo. Formación en diversas disciplinas terapéuticas (Gestalt, Yoga, etc).
Impulsor de la plataforma Cura sui y de la Formación en Acompañamiento filosófico. 10 años de experiencia como acompañante filosófico, 6 de los cuales también como formador de profesionales.
¿Qué relación tiene este curso con la Formación en Acompañamiento?
Este curso es un extracto del primer año de la Formación en Acompañamiento filosófico que tiene por objetivo ofrecer un recorrido profundo de autoconocimiento a los alumnos.
¿Qué metodología se desarrolla?
Buscamos servirnos de los discursos y prácticas que la filosofía dedicada al Autoconocimiento ha ido desplegando a lo largo de su historia.
Nos servimos de la Mayéutica (diálogo siguiendo el estilo socrático), de la actitud, del trabajo corporal, de las prácticas estoicas, de las resonancias grupales…
El grupo es completamente experiencial
¿Hay límite de plazas?
Sí, hay límite. Nos gusta trabajar con grupos pequeños, de aproximadamente 10 integrantes para ofrecer la atención y la dedicación que merece el trabajo de autoconocimiento.
Si tienes más preguntas, ¡no dudes en escribirnos!
"En la actualidad curso el primer año de la formación en Acompañamiento filosófico y lo he iniciado dando un salto de las sesiones, como acompañada, a las clases como alumna que me aporta una combinación muy rica de terapia grupal y conocimientos teóricos.
La confianza en que la persona puede, por sí misma (atendiendo el rumbo de una actitud que queda señalada en la compañía), a través de la propia introspección, abrir vías para una mejor comprensión de lo que es y de cómo quiere jugarlo en el mundo, ha sido clave para elegir ésta formación sobre el autoconocimiento."
"Hace ya unos años que realizé la formación de autoconocimiento, en un principio como un trabajo personal y para adquirir conocimientos al respecto. Desde los inicios de la formación ya empecé a detectar cambios en mi interior, que no solo me han beneficiado a mí, sino que también a las personas que me rodean. Gracias a ésta formación, mi vida se ha visto enriquecida en mis relaciones personales, en mi filosofía de vida y en ese saber estar más consciente de todo lo que acontece a mi alrededor y en mi interior."