Actitud salvaje

Entusiastas del abismo

La filosofía no es sólo un conjunto de saberes sobre el mundo o la humanidad. Ésta es quizás la dimensión más conocida pero no la más importante. El estoicismo, el cinismo o el escepticismo, por poner algunos ejemplos, fueron movimientos que criticaron la lejanía de una filosofía dedicada a la elucubración y no a facilitar, acompañando, el poder tener una vida filosófica. Recuperar determinada actitud hacia nosotros y hacia nuestro mundo es recobrar también una vida filosófica. Todos estamos llamados a encaminarnos hacia ella.


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Descripción

Este es un libro dedicado a nuestra actitud, lo único que tenemos disponible.

Estando a mano, a nuestro alcance, lo mantenemos en un segundo plano, sin otorgarle la radicalidad que comporta y sin darle, por lo tanto, la importancia filosófica que alberga.

Huimos de nosotros y de nuestro entorno. Nuestra vida es un reflejo de ello: una búsqueda constante y hacia afuera de nosotros para suplir un vacío y una insatisfacción latentes.

Esta huida está relacionada con la ausencia de un pensar radical, de un pensar filosófico, de una actitud salvaje. En realidad, es una huida originada por un olvido. Siguiendo a Heidegger, dejamos de lado nuestro radical pensar (la actitud) arrastrados por el movimiento de un mundo que nos atrapa y enajena, es decir, que nos distancia de nosotros mismos.

Vivimos alejados de nosotros mismos aunque, paradójicamente, debemos vivir con nosotros.


Ideas clave de cada capítulo: