Perlas de inspiración

Canción del mundo

Si alguna vez callásemos

como callan los árboles, las nubes

y las piedras, podrían escucharse

los árboles, las nubes y las piedras.

También en estas cosas se escucha una canción.

Y desde su silencio nos invitan

a creer en la voz que sin verbo habla.

Así,

mientras alguien fabula estrategias que calmen

su incertidumbre,

un lugano le canta a la mañana

y el cielo le regala los colores del bosque.

Mientras alguien disfraza con plegarias su miedo,

un milano dibuja su vuelo entre las nubes

y esparce libertad.

Y mientras alguien busca con palabras

la respuesta que salve su alegría,

la primavera llega, tan callada,

y expande los secretos de la dicha.

El mundo nos entona su canción.

Una canción en blanco,

sin dictado ni acorde, sin ciencia ni conciencia,

que de la nada viene y en todo se refleja.

Basta callar, dejar cantar al mundo

y oír su voz fugaz para entenderlo.

MOLINA, C., Las ramas del azar.



22 agosto 2021

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