Artículos de divulgación

Cura mundi - El cuidado del mundo

Cura mundi, cuidar el mundo, es el gesto necesario para habitar y respetar nuestro mundo y a nosotras mismas desde el respeto y la admiración hacia la pluralidad, riqueza y vulnerabilidad de la propia vida.

Constatamos que, progresivamente, hemos ido alejándonos de un contacto más directo con la naturaleza y modulando un paradigma, un manera de pensar y vivir, que ha desencantado el mundo al querer rentabilizarlo, contabilizarlo y controlarlo, puesto que está fundamentado en el mecanicismo, la objetividad, el materialismo, la utilidad o la rentabilidad. Hemos dejado de sentir el mundo y a la otra como nuestro hogar y, tal como tratamos el mundo, nos tratamos a nosotras mismas.

No sólo nos parecen imprescindibles los cambios materiales hacia un estilo de vida más respetuoso, sino que nos parece fundamental un radical cambio de paradigma, una transformación profunda de nuestra actitud hacia la vida.

Cuidar el mundo es cambiar el paradigma en el que habitamos. Nos parece imprescindible volver a dejarnos inspirar por lo sistémico, lo orgánico, la interdependencia o la solidaridad puesto que son valores más respetuosos con el medio y con nosotras.

Cuidar el mundo es aprender a vivir desde una actitud reverente, reconociendo nuestro entorno como nuestro hogar. Un hogar compartido, vulnerable, bello, orgánico, solidario.

Cuidar el mundo es cambiar nuestra forma de estar y pensar y empieza por no querer adaptarnos al guión de nuestro presente.

Cuidar el mundo es cultivar una actitud con la que relacionarnos con él y en él.

Los elementos que conforman la Cura mundi:

  • Solidaria: fraternidad, cooperación y participación como principios rectores del conocimiento y la convivencia.
  • Holística: es imprescindible una mirada capaz de equilibrar y sustentar un pensar y un vivir respetuoso con la complejidad de un sistema interdependiente.
  • Reverencial: nos acercamos a la vida y a la existencia desde una mirada respetuosa capaz de sostener y honrar el misterio y la complejidad que la caracterizan.
  • Orgánica: la vulnerabilidad nos constituye y caracteriza invitándonos a generalizar la actitud cuidadosa.
20 agosto 2021

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Nacho Bañeras

Comparto mis inquietudes, reflexiones, las poesías que me acompañan y mis últimas lecturas