Descubre "Semana Serena", nuestro programa gratuito de iniciación a la actitud serena
Únete aquíDistorsiones cognitivas: Patrones de pensamiento sesgados, como catastrofizar o generalizar, que alimentan el malestar emocional.
El psiquiatra Aaron Beck, fundador de la terapia cognitiva en los años sesenta, observó que las personas con depresión tendían a interpretar lo que les ocurría a través de patrones de pensamiento sesgados y automáticos. Los llamó distorsiones cognitivas: formas habituales de procesar la información que deforman la realidad y alimentan el malestar emocional. Más tarde, el psiquiatra David Burns las popularizó en una lista que se ha vuelto clásica y que muchas personas usan como herramienta de autoobservación. No son errores de inteligencia, sino hábitos mentales que todos compartimos en mayor o menor grado.
Entre las más comunes están el pensamiento de todo o nada, que ve las cosas en blanco y negro; la generalización excesiva, que convierte un fracaso en una regla; el catastrofismo, que anticipa siempre lo peor; la lectura de mente, que supone saber lo que piensan los demás; la personalización, que se atribuye la culpa de todo; y los «debería», exigencias rígidas hacia uno mismo o hacia otros. Estas distorsiones suelen activarse de forma automática y alimentan la rumiación, la ansiedad y la tristeza. Detectarlas es el primer paso de la reestructuración cognitiva.
Conocer estos sesgos resulta de gran ayuda, y no solo en contextos terapéuticos. Nos enseñan a desconfiar de la aparente evidencia de nuestros pensamientos y a tratarlos como hipótesis, no como hechos. Esta actitud tiene raíces antiguas: los estoicos ya insistían en examinar los juicios antes de asentir a ellos. Al mismo tiempo, conviene no convertir la idea en una forma de culpabilizar a quien sufre: no todo malestar es fruto de pensar mal, y a veces la realidad es tan dura como parece. La racionalización y otros autoengaños tampoco se corrigen solo con lógica.
Una práctica sencilla consiste en anotar, ante una emoción intensa, el pensamiento que la acompaña y preguntarse: ¿qué pruebas tengo de que esto es así? ¿Hay otra manera de verlo? ¿Qué le diría a un amigo que pensara esto? Con el tiempo, se aprende a reconocer los propios patrones favoritos y a tomarlos con más distancia e incluso con humor. Si los pensamientos negativos son muy persistentes y afectan a la vida diaria, un acompañamiento terapéutico puede ofrecer herramientas más específicas.
Técnica terapéutica para identificar y cuestionar pensamientos disfuncionales, heredera de la idea estoica de que nos perturban nuestros juicios.
Tendencia a dar vueltas de forma repetitiva a pensamientos negativos sin llegar a resolverlos.
En Cura sui no solo explicamos la filosofía: la practicamos juntos. Descubre los cursos en los que trabajamos estas ideas.
Ver todos los cursosLa charla será por Zoom el próximo 3 de octubre del 2026 a las 19:00h (hora peninsular española).