Descubre "Semana Serena", nuestro programa gratuito de iniciación a la actitud serena
Únete aquíAngustia: Para Kierkegaard y los existencialistas, vértigo ante la libertad y la posibilidad, distinto del miedo a algo concreto.
En 1844, Søren Kierkegaard publicó El concepto de la angustia, un libro que inauguró una manera nueva de pensar esta experiencia. Para él, la angustia no es miedo a algo concreto, sino una inquietud que surge ante la pura posibilidad, ante la libertad que se abre sin garantías. La comparó con el vértigo de quien se asoma a un abismo: lo que marea no es solo la altura, sino la posibilidad de saltar. La angustia, así entendida, es inseparable de la condición humana, porque somos seres que tienen que elegir sin saber del todo qué serán.
Heidegger retomó el tema en el siglo XX. Distinguió con precisión el miedo, que siempre tiene un objeto determinado, de la angustia, que no lo tiene: en ella lo que amenaza es la nada, la posibilidad de no ser. Para Heidegger, la angustia arranca al ser humano de su inmersión cotidiana en lo que todo el mundo hace y lo enfrenta a su propia existencia, a su libertad y a su finitud. Sartre la vinculó también a la responsabilidad radical de elegir. En castellano, además, la misma palabra alemana Angst se ha traducido a veces como angustia y a veces como ansiedad, lo que explica cierta confusión entre ambos conceptos.
Esta lectura filosófica ofrece algo que la mirada clínica no siempre ve. Sin negar que hay formas de angustia que requieren atención profesional, los existencialistas nos recuerdan que cierta inquietud es una señal de lucidez y no un defecto que haya que eliminar. En una cultura que ofrece soluciones rápidas para no sentir nada incómodo, reconocer el valor de la angustia puede ser liberador: nos invita a preguntarnos qué estamos evitando, qué elección estamos posponiendo, qué vida queremos vivir.
Convivir con la angustia no significa regodearse en ella, sino dejar que nos diga algo. Cuando aparece, puede ayudar detenerse y preguntar a qué posibilidad o decisión nos está señalando, en lugar de huir de inmediato hacia la distracción. A veces conduce a un cambio necesario; otras, a aceptar la incertidumbre que acompaña toda vida. Mirar de frente la propia finitud, como propone la reflexión sobre el ser-para-la-muerte, puede transformar la angustia en una forma de presencia más intensa y más libre.
Respuesta de alerta ante una amenaza anticipada, con inquietud, tensión y preocupación; es un problema cuando se vuelve intensa o persistente.
Para el existencialismo, condición radical del ser humano: estamos condenados a elegir y a responder de lo que hacemos.
Emoción básica que nos prepara para responder ante un peligro presente.
En Cura sui no solo explicamos la filosofía: la practicamos juntos. Descubre los cursos en los que trabajamos estas ideas.
Ver todos los cursosLa charla será por Zoom el próximo 3 de octubre del 2026 a las 19:00h (hora peninsular española).