Descubre "Semana Serena", nuestro programa gratuito de iniciación a la actitud serena
Únete aquíKarma: Ley de causa y efecto moral: nuestras acciones intencionadas generan consecuencias que nos condicionan.
La palabra sánscrita karma significa simplemente acción. En las tradiciones de la India designa también la ley según la cual toda acción produce consecuencias que afectan a quien la realiza, en esta vida o en otras. La idea aparece en las Upanishads y se desarrolla en el hinduismo, el budismo y el jainismo, con matices distintos en cada tradición. Está estrechamente unida a la creencia en el ciclo de nacimientos y muertes, el samsara, del que las prácticas espirituales buscan liberar, y al dharma, el orden que sostiene el mundo y la conducta recta.
El budismo introdujo un giro importante: lo que genera karma no es la acción externa por sí sola, sino la intención que la mueve. Una misma acción puede tener un peso muy distinto según nazca de la avidez, el odio o la ignorancia, o de la generosidad, la bondad y la comprensión. Además, el karma no se concibe como un castigo impuesto por un juez divino, sino como un proceso natural de causa y efecto, parecido a la manera en que una semilla da un fruto. En Occidente la palabra se ha popularizado a menudo en un sentido simplificado, casi como una justicia cósmica que devuelve a cada uno lo que merece.
Leído con cuidado, el karma nos ofrece una reflexión valiosa sobre la responsabilidad y la formación del carácter. Nuestras acciones, palabras y pensamientos nos van moldeando: lo que repetimos se convierte en hábito, y el hábito en destino. Esta idea tiene paralelos en la ética aristotélica de las virtudes. Al mismo tiempo, nos parece importante rechazar las lecturas que culpan a las personas de su sufrimiento o que justifican las desigualdades como merecidas. Esa interpretación contradice la compasión que está en el centro de estas mismas tradiciones.
Sin necesidad de asumir creencias sobre otras vidas, el karma invita a prestar atención a las intenciones con que actuamos y a las huellas que dejan. Cada gesto de impaciencia o de amabilidad refuerza una tendencia. Preguntarse desde dónde actuamos, y qué semillas estamos sembrando en nosotros y en los demás, es una forma de tomar en serio nuestra libertad. También alivia: si el presente es fruto de causas, podemos cultivar ahora las condiciones de algo distinto, como enseña el noble óctuple sendero.
Orden que sostiene el cosmos y, en lo personal, el deber o camino propio de cada persona; en el budismo, también la enseñanza del Buda.
En Cura sui no solo explicamos la filosofía: la practicamos juntos. Descubre los cursos en los que trabajamos estas ideas.
Ver todos los cursosLa charla será por Zoom el próximo 3 de octubre del 2026 a las 19:00h (hora peninsular española).